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Desarrollo · Planificación digital

Productora tecnológica: cómo elegir correctamente

Conoce las etapas esenciales del desarrollo de proyectos digitales y descubre los 3 ingredientes indispensables para entregar sitios web, hotsites o aplicaciones de calidad.

Productora tecnológica: cómo elegir correctamente
En una productora tecnológica (productora digital, productora web...) así como en el mercado en general, surgen ideas todo el tiempo para desarrollar piezas y productos: cuanto más innovadoras, mejor. Pero las ideas brillantes no bastan, es fundamental implementarlas cuanto antes. Para ello, es muy importante contar con socios que tengan metodología, especialización, experiencia y profesionales capacitados para atender las necesidades cuando surjan. Para ello, es importante seguir etapas clave en el proceso de construcción de un proyecto: planificación, diseño, desarrollo, pruebas (QA), aprobación y publicación. Después de toda la planificación, con el mapeo de las necesidades del cliente y la producción del diseño, que es la parte visual del proyecto, llega el momento de crear el código HTML (front-end), la base de datos y la estructura que hay detrás (back-end), y hacer muchas pruebas hasta garantizar el control de calidad (Quality Assurance, QA). Todo esto forma parte del proceso de desarrollo de un proyecto. Si los procesos no se gestionan bien y las etapas no están claramente definidas, el resultado no estará a la altura de lo que espera el cliente. Con una metodología eficiente, es fundamental contar con especialistas que cumplan los plazos, además de tener un portafolio que demuestre la experiencia y la calidad de los trabajos.

Procesos de desarrollo de un proyecto

A continuación, presentamos una lista de las principales etapas del proceso de desarrollo de un proyecto: Front-end Es la transformación del diseño en código HTML para comunicarse con la base de datos que se creará, y evaluar la navegabilidad de un proyecto digital. Podemos aplicar la interacción de diferentes colores y efectos mediante scripts para analizar las transiciones entre páginas y verificar qué funcionalidad ofrece el mejor resultado para el proyecto. Back-end El equipo de Back-End crea toda la estructura tecnológica necesaria en segundo plano para cumplir los requisitos del proyecto, como la infraestructura, la base de datos y los paneles de gestión. Esta etapa muchas veces se lleva a cabo solo después de que el Front-End está terminado. Sin embargo, no hay impedimento para empezar al mismo tiempo si el alcance del proyecto está muy bien definido. Integración La plataforma elegida y la infraestructura que respalda los proyectos deben estar alineadas con el front-end. En un e-commerce, es el momento de conectar las páginas desarrolladas con la pasarela de pago y otras herramientas. En esta etapa se integra todo el Back-End con el Front-end para dar vida al proyecto y a todas sus funcionalidades. La unión de los códigos es extremadamente delicada, así que hay que tener mucho cuidado para que todo funcione a la perfección y completar el proceso de construcción. Además de ser fundamental para unir todas las tecnologías, en esta etapa también se incorpora todo el material, como textos, imágenes y videos. Es fundamental que todo el contenido esté listo y se haya producido de acuerdo con las premisas de la planificación y el diseño iniciales. Pruebas (Quality Assurance, QA) Probar, probar y probar. Antes de entregar el producto al cliente, es necesario revisar minuciosamente la navegación y la interacción, y comprobar la lista completa de lo que se solicitó en la planificación inicial y en el diseño. No hay una regla que establezca que el QA deba hacerse solo al final. Puede hacerse en cada etapa o al terminar cada funcionalidad, según la complejidad del proyecto. Una vez certificada y aprobada la calidad, llega el turno del cliente. Recibe el producto terminado, hace sus propias pruebas y, si es necesario, señala lo que haga falta y deja sus comentarios. Si todo está bien, el proyecto está listo.

3 ingredientes importantes para entregar un proyecto de calidad

La creación de un sitio web, un hotsite o una aplicación implica varias etapas, desde su concepción hasta su lanzamiento al mercado. Sin embargo, para que un canal dé buenos resultados, hace falta mucho más que una buena idea. Se necesita "algo más", como una receta que depende de buenos ingredientes para conquistar el paladar de los demás. Estos son tres ingredientes que aportan calidad a un proyecto digital: Creatividad: El diseño debe seguir las tendencias del mercado, ofrecer una buena usabilidad y ser responsivo para navegar desde cualquier dispositivo. Además de moderno, el diseño debe ser intuitivo, para animar al usuario a hacer clic en las páginas y los enlaces, y a encontrar lo que busca. Es decir, no basta con que sea bonito, también debe ser funcional. Tecnología: En primer lugar, el proyecto debe ser rápido. La infraestructura y la tecnología que se utilizará deben elegirse teniendo en cuenta las características del público al que se quiere llegar. Evita las modas pasajeras. Utiliza la tecnología adecuada, que sea sólida y responda a las necesidades, y que no "desaparezca" con el tiempo, dejándote con un "gran problema" por resolver, ya sea por falta de profesionales o porque la tecnología deje de recibir soporte. Estrategia: La gran ventaja de lo digital es la posibilidad de medir prácticamente todos los indicadores: quién lo usa, a qué hora accede, cuáles son sus preferencias, su historial de navegación, de qué sitio viene, a cuál va, cuántos visitantes compraron, etc. Todos estos datos, proporcionados por servicios como Google Analytics, sirven como base estratégica para desarrollar acciones inteligentes y más precisas dirigidas al público objetivo. También ayudan a atraer clientes o recuperar ventas mediante campañas de email marketing o retargeting (mostrar banners de interés para el cliente).